Si Romeo y Julieta tuviesen Tinder

Inseguridad, celos y falta de comunicación

Si Romeo y Julieta tuviesen Tinder
Fuente: Universal medios

Tiempo estimado de lectura: 5 minutos


Poco queda ya del amor como lo conocieron nuestros abuelos. Confianza, comprensión, espacio y respeto son términos que últimamente no se estilan demasiado debido a la sociedad en la que vivimos y sobre todo a la influencia que ejercen en nosotros las redes sociales. 

Un simple “me gusta” puede desatar toda una crisis de pareja si la relación no se cimienta sobre una sólida estructura. Instagram, Facebook, Twitter, TikTok y una infinidad de plataformas más dañan a diario la seguridad en la persona que tenemos al lado. Las redes sociales afectan de varias formas negativas a las parejas: facilidad para conocer a otras personas y mantener una infidelidad por medios virtuales, dar un simple like a la publicación de cualquiera que a tu pareja no le caiga en gracia, subir una historia haciendo algo que se pueda tergiversar... Por no hablar de las “relaciones de postureo”, esas relaciones que están impregnadas en un halo de toxicidad y, sin embargo, de puertas para fuera hacen ver a sus seguidores (que no viven su relación de cerca, claro) lo bonita que es esta mediante fotos milimétricamente calculadas en las que solo se aprecia felicidad al máximo exponente. 

“Cuanto menos sepan de ti, mejor” no es una frase hecha, es la pura realidad. Hacer demasiado pública tanto tu relación como tu vida, trae consigo fatales consecuencias. Seguro que has vivido, en primera o tercera persona, episodios de celos o por un simple gesto en Instagram o similares, que no cuadraba. Y es que el exceso de información es un grave problema ya que la intimidad es un factor necesario en la vida de las personas que se está perdiendo. 

Paralelamente, las RRSS nos acercan a las personas, y a la vez nos distancian de ellas. La falta de comunicación es otro efecto derivado de estas, las famosas indirectas y pullitas que pillan todos tus seguidores menos a quien va dirigido. ¿Por qué en vez de lanzar mensajes “subliminales” a todo tu Instagram, no le cuentas a tu pareja lo que te molesta? ¿Por qué en vez de vestirte de falsa felicidad, te sinceras con ella y asumes que no te sienta bien lo que está haciendo? Porque las redes sociales están exterminando todos los ingredientes de una relación sana. 

Es obvio que esto no ocurre en todas las relaciones, y tan solo con un mínimo de madurez y un poquito de salud mental, por parte de las dos personas estos dolores de cabeza no tienen por qué ocurrir. El problema más grave que yo veo en todo esto es que las nuevas generaciones, criadas ya en la era digital, no saben lo que es, no tener en su mano toda la información que quieran sobre su pareja o sobre la persona que les gusta, no saben lo que es “ligar” sin la necesidad de tener un móvil de por medio, sin una “reacción” a la historia… Y lo que es aún más grave, la creciente necesidad de muestras de afecto en el mundo virtual, “es que nunca subes una foto conmigo” y demás comentarios con los que se deja caer, que si no le muestras a todos tus followers lo mucho que quieres a tu novia/o, es que no le quieres tanto. Ahora mismo lo raro es que una persona quiera llevar su relación en la intimidad, que no en secreto. 

En resumidas cuentas, las plataformas digitales actúan como potenciadores de inseguridades y carencias si no se utilizan de forma sana y se tiene conciencia en todo momento de que son meramente eso, digitales. El asunto comienza cuando hay una distorsión entre quienes somos en el mundo real y quienes en las redes.