Introducción a la innovación

Introducción a la innovación

Tiempo estimado de lectura: 9 minutos


Esta conferencia magistral pertenece al Módulo Transversal de Transformación Digital de C1b3rWall Academy 2021.

¿Qué es innovar?

El término "innovación" ha sido ampliamente utilizado en los últimos años para referirse a los procesos que toda organización debe llevar a cabo para sobrevivir y sin los cuales está condenada al fracaso a corto y medio plazo. Se ha puesto tan de moda y se ha hecho referencia a él en tantas ocasiones que es frecuente confundirlo con otros términos relacionados como espíritu empresarial, diferenciación, investigación y desarrollo, etc. Para hacernos una idea, pues, de lo que significa realmente el término "innovación", podríamos echar un vistazo a algunas de las muchas definiciones que existen actualmente:

Según la descripción del diccionario de la Real Academia Española, la innovación es la "creación o modificación de un producto y su introducción en un mercado".

La tercera edición del Manual de Oslo (OCDE, 2005), por su parte, define la innovación como "la implantación de un producto (bien o servicio) o proceso nuevo o significativamente mejorado, un nuevo método de comercialización o un nuevo método organizativo en las prácticas empresariales, la organización del lugar de trabajo o las relaciones exteriores".

En un sentido más estricto, por otra parte, se dice que las ideas solo pueden ser innovaciones una vez que se han implantado a partir de ellas nuevos productos, servicios o procedimientos que realmente encuentran una aplicación exitosa y se establecen y difunden en el mercado (Wikipedia).

Todas estas definiciones tienen en común algunos conceptos básicos, y se podría concluir que la innovación es el proceso de convertir una idea o invención en un bien o servicio que cree valor añadido y por el que los clientes estén dispuestos a pagar.

Invención vs innovación

Por tanto, debemos aprender a distinguir entre invención e innovación. Una invención no es una innovación en sí misma. Para convertirse en una innovación, esta invención necesita encontrar una ventaja que pueda traducirse en un proceso de producción y necesita encontrar una respuesta positiva del mercado. Este mismo punto fue señalado por Joseph Schumpeter en su libro La teoría del desarrollo económico (Theorie der wirtschaftlichen Entwicklung, 1911), en el que afirma que "la innovación es el establecimiento de una novedad técnica u organizativa en el proceso de producción y no simplemente la invención correspondiente".

Como acabamos de ver, el término "innovación" está directamente vinculado al "cambio", pero a su vez ese cambio debe estar asociado a una mejora, que puede aplicarse a los productos o servicios que son producto de nuestra actividad, o también a los cambios asociados a los procesos que dan lugar a esos productos o servicios que ofrecemos a nuestros clientes.

Para hacer posible esta innovación, es necesario realizar esfuerzos ingeniosos y creativos que den lugar a nuevas ideas que mejoren nuestros productos, servicios, procesos, sistemas de gestión, etc. No es una tarea fácil, y suelen surgir muchas dificultades en el camino. Para lograr este objetivo, podemos recurrir a la ayuda de las metodologías que se describirán más adelante en este curso.

Formas de innovar y clasificaciones

En la actualidad, existen diferentes clasificaciones de la innovación. Los principales tipos de innovación son los relacionados con la innovación en los procesos, la innovación en los productos o servicios, la innovación en los modelos de negocio, la innovación en el diseño y el marketing, y la innovación social.

Sin embargo, en realidad hay muchos tipos de clasificación para la innovación como actividad. Estas dependen, por ejemplo, del ejecutor de la actividad, de la actividad realizada, de la velocidad de su aplicación, etc.

Una clasificación, por ejemplo, podría referirse a la parte del proceso de producción en la que surge la novedad. Por ejemplo, Schumpeter clasifica la innovación en 5 casos particulares según este enfoque:

  • Introducción en el mercado de un nuevo bien o servicio que los consumidores no conocen.
  • Introducción de un nuevo método de producción o metodología organizativa.
  • Creación de una nueva fuente de suministro de materias primas o productos semielaborados.
  • Apertura de un nuevo mercado en un país.
  • Establecimiento de una nueva estructura en un mercado.

Otra clasificación podría referirse a cuando la innovación surge por casualidad (un ejemplo famoso es el descubrimiento de la penicilina) o tras una búsqueda sistemática, por ejemplo, a través de la investigación y el desarrollo.

Las innovaciones también pueden distinguirse según la forma y/o el lugar en que se produce su aparición:

  • Innovación cerrada, en la que las innovaciones surgen solo dentro de una organización.
  • Innovación abierta, en la que las organizaciones, en un mundo cada vez más diversificado por la dispersión internacional del conocimiento, ya no pueden confiar únicamente en sus propias fuerzas innovadoras y dependen cada vez más de la integración y el uso de competencias e información externas.

También se clasifican según su grado de "novedad". Aquí se tiene en cuenta la combinación de la finalidad del objeto o producto y los métodos a través de los cuales se consigue esa finalidad. Si una innovación alcanza valores altos en ambas dimensiones, se describe como una innovación radical, revolucionaria o disruptiva.

En un sentido más amplio —pero también aceptado— es posible hablar de innovación en términos de mejoras y no solo en términos de crear algo completamente nuevo. Así, la innovación incremental se refiere a la creación de un valor añadido para un producto existente y a la incorporación de alguna mejora en él, en contraste con la innovación radical o disruptiva, que se refiere a un cambio o a la introducción de un nuevo producto, servicio o proceso que no se conocía antes.

No todas las innovaciones tienen que tener un alcance global. Algunas innovaciones pueden introducirse en un mercado concreto (aunque ya existieran en otros mercados) o incluso ser subjetivamente novedosas desde la perspectiva de una empresa concreta (aunque el mismo método o proceso ya existiera en otras empresas), o simplemente ser la de un trabajador.


Ponente: Juan Manuel Corchado Rodríguez

Juan Manuel Corchado es catedrático en la Universidad de Salamanca. Ha sido vicerrector de Investigación desde el 2013 hasta el 2017 y director del Parque Científico de la Universidad de Salamanca. Dirige el Grupo de Investigación Reconocido BISITE (Bioinformática, Sistemas Inteligentes y Tecnología Educativa), creado en el año 2000. Además, es Director del IOT Digital Innovation Hub, presidente del AIR Institute y profesor visitante en el Instituto Tecnológico de Osaka, en la Universiti Malaysia Kelantan y en la Universiti Teknologi Malaysia. Desarrolla principalmente trabajos en proyectos relacionados con Inteligencia Artificial, Machine Learning, Blockchain, IoT, Fog Computing, Edge Computing, Smart Cities, Smart Grids y Análisis de sentimiento.