"Es que nos comen la cabeza" y demás excusas para criminalizar la publicidad

La publicidad, aquel fenómeno fruto del capitalismo, en ocasiones repulsivo y en otras incluso artístico

"Es que nos comen la cabeza" y demás excusas para criminalizar la publicidad
Fuente: freepick

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Fuera como fuere es algo que nos acompaña todos los días a todas horas; estamos rodeados por ella, allá donde miremos hay publicidad. Mucha gente asocia publicidad a los anuncios de la tele y se piensa que por cambiar de canal cuando estos aparecen en pantalla se libra de ella, pero la publicidad va mucho más allá. 

La publicidad está en aquellas vallas colosales a la entrada de las ciudades que te indican cómo llegar al supermercado más cercano, en aquella pizarra que anuncia el menú del día a la puerta del bar de la plaza y en aquel cartel sobre el que versan las actuaciones del teatro del próximo mes. Estamos rodeados de marcas y su identidad corporativa, tanto que incluso nosotros mismos muchas veces somos anuncios andantes, nos pensamos que vamos al margen de la sociedad cuando llevamos en nuestra propia piel una sudadera de F*LA, unos pantalones de AD*DAS y unas zapatillas de N*KE, y todo con el logo de la marca bien grande y a todo color. Entonces, si la publicidad está tan presente en nuestras vidas, ¿por qué razón se criminaliza tanto?, ¿en qué momento se empieza a prohibir la publi de cierto tipo de productos?

El tabaco, el alcohol y últimamente las casas de apuestas son los mundos que más sufren la represión sobre la publicidad, pero ¿quién pone una pistola en la cabeza a los consumidores para que fumen, beban o apuesten? Yo diría que nunca he visto a un publicitario hacer eso. ¿No tienen derecho C*MEL, B**FEATER o C*DERE (por ejemplo), a publicitar sus negocios del mismo modo que cualquier empresa de otra índole? Seguro que tu respuesta al leer esto es “pues porque es malo”. Claro que son productos nocivos para el cuerpo humano, pero ¿que no es malo en el mundo ultra-mega procesado en el que vivimos?. Si lo que le importase a quienes prohíben este tipo de publicidad fuera nuestra salud, ¿no crees que tampoco existirían spots de cadenas de comida rápida, multitud de productos refinados como bollería industrial o productos estéticos como cremas, champús o cosméticos que dañan nuestro organismo, de forma distinta, pero en la misma medida a largo plazo? 

Personalmente, como publicitaria, me encanta la historia de la publicidad del tabaco y el alcohol, me parece un trabajo digno de admirar comparable con el de marcas icónicas como Coca-Cola, y se me antoja muy injusto no poder seguir admirando en nuestros días su evolución. Eso sí, los impuestos sobre estos productos sí que evolucionan, y la tajada que se lleva el gobierno de ambos, mucho más. Pero ojo, que no se vea un anuncio de una bebida alcohólica en la televisión porque “incita a los niños a beber”. Si tan malo es, ¿por qué no prohibís el producto en general y no solo su publicidad? Un poco hipócrita todo ¿no? 

Lo peor de todo, y lo que más preocupa a los publicistas (por lo menos a mí), es que cada día se restringen más las acciones publicitarias y los productos acerca de los cuales se pueden éstas realizar. Las asociaciones de consumidores encuentran amparo en que la mayoría de los productos de hoy en día, como he dicho antes, son bastante nocivos (cosa innegable), pero digo yo ¿no será mejor educar a la sociedad para tener criterio sobre qué productos adquirir en mayor o menor medida y dejar de criminalizar a la publicidad con frases como “es que nos comen la cabeza”? 

Por favor, tened unos pocos de valores y sabréis por vosotros mismos si queréis fumar, beber, apostar o comer hamburguesas sin que la tele os tenga que decir lo que os gusta.