Cuáles son las cualidades para dirigir un centro educativo

"El auténtico liderazgo de un director o directora escolar consiste en movilizar a otras personas para conseguir intenciones y metas compartidas en el centro educativo, involucrando a toda la comunidad escolar en el proyecto común de mejora"

Cuáles son las cualidades para dirigir un centro educativo

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La dirección de centros educativos siempre ha sido una tarea compleja y variada, pero en los últimos tiempos la pandemia mundial ha sumado obstáculos a los problemas habituales y ha aumentado la complejidad de la dirección. Parece lógico pensar que las personas que tengan que dirigir en estas circunstancias –y también en las anteriores– hayan de ser competentes en muy diferentes ámbitos.

Aparte de gestionar la pandemia, los directivos y directivas escolares han de dar respuesta a retos complicados: desde la necesidad de rendir cuentas por los resultados hasta los continuos cambios de leyes y normativas. Y todo ello en un contexto de alumnado cada vez más diverso que requiere de esfuerzos mayores para conseguir la inclusión y la equidad en los centros educativos.

Ante estos retos, que son muy similares en distintas partes del mundo, algunos directivos escolares se alzan como líderes de sus comunidades y consiguen cambiarlas, mientras otros se dejan ganar por las circunstancias o incluso abandonan su puesto de dirección.

¿Qué es lo que hace diferentes a unos de los otros? ¿Por qué a los primeros los llamamos líderes, y no hacemos lo mismo con los segundos? Y finalmente: ¿qué es lo que hace diferentes a los auténticos líderes educativos capaces del cambio de los directores que se limitan a dejarse llevar por las circunstancias?

Qué son los líderes educativos

Contrariamente a lo que algunos todavía piensan, el liderazgo educativo no consiste en ordenar y mandar desde la cumbre de una organización y esperar a que todo el mundo obedezca y se produzcan los cambios. Tampoco se trata simplemente de gestionar o administrar los recursos del centro para que todo funcione de la mejor manera posible.

El auténtico liderazgo de un director o directora escolar consiste en movilizar a otras personas para conseguir intenciones y metas compartidas en el centro educativo, involucrando a toda la comunidad escolar en el proyecto común de mejora.

En este proceso, serían líderes todas aquellas personas capaces de producir una movilización de propósitos, independientemente de su lugar en la organización, pues el liderazgo puede y debe encontrarse en muchos lugares.

Sin embargo, no estamos hablando de eliminar las jerarquías —que son necesarias— sino de capacitar a más personas dentro de la organización y de trabajar todos juntos para la consecución del propósito común.

Toda esta tarea se ha de realizar con líderes capaces a la cabeza de las escuelas, porque no se han encontrado ejemplos de centros educativos en los que se hayan producido grandes mejoras que no hayan tenido a un líder o una líder encabezando la organización.

Qué cualidades definen a los líderes educativos

Resulta difícil, arriesgado y a la vez poco realista responder a esta pregunta con una enumeración del elenco de características y cualidades que deberían tener los directivos escolares. Por un lado, porque la lista sería muy extensa y podría llevar a pensar que se necesitan supermujeres o superhombres para estar al frente de las organizaciones.

Por otra parte, dicho listado podría dar la falsa impresión de que los directores y directoras, los equipos directivos, han de ser iguales o muy parecidos, cuando la experiencia demuestra justamente todo lo contrario.

Cada centro educativo, incluso aquellos con características muy similares, tiene a su frente personas muy diferentes, tan diferentes como el resto de personas que componen las distintas comunidades educativas.

Dicho esto, y celebrando la diferencia existente en cada organización y entre las personas, podríamos aventurarnos a señalar algunas características que son más necesarias que otras para dirigir en estos entornos complejos y cambiantes en los que se está intentando educar a muchos seres humanos.

Conocimiento y planificación

Diferentes investigaciones han permitido definir algunos rasgos básicos en los que coinciden los directivos escolares que se pueden considerar como líderes de sus organizaciones. Algunos de estos rasgos son de tipo técnico, pero la mayoría de ellos son cualidades de tipo personal o relacional ya que para dirigir personas son básicas algunas características personales y de relación interpersonal.

¿En qué cualidades coinciden los mejores líderes escolares? Los líderes que provocan mejoras en las organizaciones educativas conocen muy a fondo el contexto en el que se mueven: tienen conocimientos sobre la enseñanza y el aprendizaje, sobre lo que ocurre en las aulas, sobre el profesorado y las familias.

Además, se caracterizan por su capacidad de encontrar y resolver los problemas y una buena capacidad de organizar y planificar.

Cualidades personales

Siendo estas cualidades muy importantes, las cualidades más necesarias y relevantes son las personales. Entre estas, los investigadores destacan: integridad, humanidad, mucha humildad, un pensamiento sistémico que entienda la organización como un todo, optimismo, resiliencia, capacidad de comunicación y proactividad.

También son clave las cualidades relacionales y socioemocionales, que permiten el reconocimiento de las emociones ajenas, gestionar las propias emociones o actuar de forma emocionalmente apropiada.

Aparte de estos ingredientes comunes a todos los líderes educativos, cada persona que dirige un centro escolar incorporará sus características particulares de personalidad que la hacen única e irrepetible. Y gobernará teniendo puestas sus miras en la visión del centro y organizando a las personas y los recursos al servicio de este objetivo común que ha de mover los corazones y voluntades de toda la comunidad. Ese es el auténtico liderazgo educativo y esas son las cualidades de los auténticos líderes capaces de mover montañas.The Conversation

Mireia Tintore, Profesora e investigadora en la facultad de Educación, especialización en organización y dirección de instituciones educativas, Universitat Internacional de Catalunya

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.